Relaxació i salut

Si visualitzes la teva curació, la impulses (Eva Juan, psicooncòloga)

Una entrevista molt interessant a la psicooncòloga Eva Juan en la que ens parla de la importància de la respiració, les visualitzacions i l’actitud davant d’un càncer. Tant des de la meva vessant personal (vaig ser diagnosticada d’un càncer l’any 2000) com des de la meva vessant professional, coincideixo plenament amb ella.


La Contra de la Vanguardia – VÍCTOR-M. AMELA – 14/07/2005

Eva Juan: “Si visualizas tu curación, la impulsas”

Tengo 36 años y nací y vivo en Barcelona. Soy doctora en Psicología, especializada en Psicooncología.
Soy responsable de la unidad de psicooncología del hospital de Sant Pau y del Instituto Oncológico
Teknon. Estoy soltera y no tengo hijos. ¿Política? Me importan sólo las personas. Creo en la esencia
divina de cada persona y en su poder.

“Esto”

Cada año se diagnostican 3500 nuevos pacientes de cáncer en Catalunya. “¿Qué he hecho yo para merecer esto?, suelen preguntarse todos. Y Eva Juan les ayuda a vivir con “esto”. Los hospitales medican el cuerpo químicamente, y sólo ahora empiezan a acudir a psicólogos especializados. Eva es de los pioneros, y se felicita de que al fin la medicina valore la relevancia del psiquismo en la curación del cáncer. Eva Juan se metió en esto tras padecer, de joven, la muerte por cáncer de su mejor amiga y ver el trauma psicológico que ello provocó en el entorno de la chica. “Poco a poco entendí que estar vivo es lo raro, que morir es natural y que la enfermedad es una señal de la vida”. En “Cáncer de mama” (Mina) libro de María Teresa Pous, Eva aporta su experiencia en estos casos.

-¿Qué es la psicooncología?

-Una disciplina de la psicología que ayuda al enfermo de cáncer a afrontar su enfermedad, a darle un
sentido…

-¿Es un consuelo?

-Más: es una ayuda para que sepa adoptar una actitud activa, tomar el control de su nueva vida y vivirla
de modo enriquecedor.

-¿Nueva vida?

-¡Saber que tienes un cáncer te cambia la vida! Tras el shock de saberlo, no se trata de dejar de vivir,
sino de vivir esa nueva vida.

-Ya, pero lo que quiere el enfermo es curarse de su cáncer…

-Pues justamente una actitud activa del enfermo, positiva, consciente, ¡contribuirá muchísimo a su
recuperación! Si colaboras en tu curación, si la visualizas…, ¡la acercas! Hay evidencias científicas al
respecto.

-¿La mera actitud psicológica es sanadora?

-Mujeres con cáncer de mama avanzado, terminal, se sometieron en 1991 a un estudio, conocido hoy
como Fawzy and Fawzy: divididas en dos grupos, uno ejercitó técnicas de visualización y relajación, y
el otro no. ¡Las mujeres del primer grupo vivieron el doble de tiempo que las del segundo!

-¿Y en qué consisten estas técnicas?

-Primero, para relajarse y aplacar la angustia es muy útil concentrarse en la respiración: una respiración
de tipo abdominal, inspirando y espirando el aire por la nariz…

-¿Y luego?

-En una sesión de quimioterapia, muchos pacientes piensan: “Me meten un veneno”. Si el paciente
cambia ese pensamiento por este otro: “Me meten un néctar sanador” y lo visualiza, ¡la quimio será
mucho más eficaz!

-¿Y cómo debe visualizar ese néctar?

-Pido al paciente que imagine el líquido de la quimio como una luz que ilumina todas las células de su
sangre, y le guío para que vea avanzar esa sangre de luz por su cuerpo, zona por zona… hasta llegar al
área del tumor. Y ahí nos detenemos un ratito.

-¿Y qué hay que visualizar ahí?

-Que esa sangre luminosa va comiéndose cada célula maligna, llenando de luz la zona.

-¿Y qué le dicen los pacientes al hacerlo?

-Que se sienten mejor. Y aprenden a hacerlo solos. Cada enfermo es distinto, y a cada uno le enseño a
aprovechar sus recursos.

-¿Qué tipo de recursos?

-A una enferma de cáncer de mama que siente devoción por una tía suya monja, le he enseñado a que se
visualice ante ella y que imagine un chorro de luz que sale desde el pecho de su tía y conecta con su
pecho…

-No parece muy racional, suena a magia…

-El cerebro es el ordenador central de nuestro organismo y opera sobre él. Lo que el cerebro imagina…
actúa sobre el cuerpo.

-¡Ojalá pudiésemos curarnos a voluntad!

-¿Y por qué no intentarlo? Yo lo hago siempre conmigo misma. ¡La voluntad es creadora, la
imaginación es muy poderosa!

-Sí, pero… ¿tanto?

-Una enfermedad, al cabo, es un grito: nos grita una desorganización interna, nos está invitando a
analizarla, a intentar repararla.

-¿La enfermedad como guía?

-Así veo la enfermedad: como una oportunidad para conocerte mejor a ti mismo. Si la aprovechas,
¡puedes mejorar tu vida!

-Quizá, pero también puedes morirte.

-¡Todos moriremos! “Yo puedo morir antes que tú, ¡esta noche mismo!”, les digo siempre a mis
pacientes. Vida y muerte son inseparables. Se trata de tomar conciencia de que cada día de tu vida… ¡es
tu vida entera! ¡El presente es lo único que tienes! Vívelo.

-¿Enseña a sus pacientes a vivirlo?

-Conozco a muchos enfermos de cáncer a los que la enfermedad ha ayudado a tomar las riendas de su
propia vida, a darse cuenta de qué importa y qué no, a ser conscientes de los errores cometidos, de
cuánto sufri-miento han ido tragándose durante años…

-¿A qué sufrimiento se refiere?

-A aguantar cosas… Pero en estas situaciones extremas te replanteas el sentido de tu vida: ¡conozco
mujeres que han rehecho su vida a raíz de un cáncer de mama!

-¿Hasta qué punto?

-Al de separarse del marido infiel: de pronto toman conciencia de cómo han estado negándose la
felicidad sólo por cumplir con una imagen… Y sacan un golpe de fuerza.

-Si le diagnosticasen a usted un cáncer de mama…, ¿qué haría?

-Más o menos lo que ahora hago… ¡Este trabajo mío me conecta con la vida!

-¿Qué consejo de oro se daría?

-Aparta todo victimismo, todo “¿por qué yo?”: toma el control de cada uno de tus días. Les digo a mis
pacientes: “Ahora vas a descubrir lo que no sabías: ¡que eres un héroe!”.

-Ser un héroe… ¿Y qué es lo que jamás habría que decirle a un enfermo de cáncer?

-“¡Esto no es nada!”. Sí lo es: es algo importante y, porque lo es, vamos a aprovecharlo.

-Si conozco a alguien con cáncer, ¿cómo debo tratarlo para ayudarle?

-No te pases de discreto y respetuoso, pues eso te apartará de él: si todos hacen igual, ¡lo desvincularéis
de la vida! Así que… ofrécete: pregúntale qué desea de ti y dáselo.

-¿Debe el médico explicarle siempre a un enfermo de cáncer todo lo que tiene?

-Primero debe preguntarle si desea saberlo todo o no, y explicarle hasta donde él pida.

-¿Y luego, durante el tratamiento?

-Le digo: “No te fijes en lo que pierdes, ¡estate atento a lo que ganas, a cada logro!”. Y, si tiene hijos, le
hago ver la lección de serenidad y entereza que ahora puede regalarles, ¡un legado más importante que
ningún otro!

-También las familias sufren, claro…

-Y más que el paciente, pero la clave es la misma: ¡no hay más vida que el día de hoy!

 

 

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